No todo es pérdida de peso: los efectos secundarios de la semaglutida que debes conocer
Por: MPSS. Alexa Fernanda Arévalo Maciel alexaarevalomaciel@gmail.com
Fecha de publicación: 14/08/2026
ARTÍCULO 3 DE LA SERIE DE ARTÍCULOS DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA SOBRE FENÓMENO DE ANÁLOGOS DE GLP1, OBESIDAD Y LOS CAMBIOS SOCIALES QUE SE ENCUENTRAN ALREDEDOR.
Muchos nos preguntamos cuánto peso se puede perder con la semaglutida, pero pocos pensamos en qué ocurre dentro del cuerpo mientras eso sucede… y probablemente esa sea la información más importante.
¿Qué sabemos hasta ahora?
Durante los últimos años, miles de personas han participado voluntariamente en investigaciones clínicas para conocer la función, los resultados y los efectos secundarios de la semaglutida. Gracias a estos estudios, hoy sabemos mucho más que cuando el medicamento comenzó a utilizarse. En este artículo revisaremos algunos de los hallazgos más importantes para entender qué efectos son esperados, cuáles requieren atención y qué nos enseñan sobre la forma en que actúa este tratamiento.
¿Por qué aparecen los efectos secundarios?
La mayoría de los efectos secundarios de la semaglutida son consecuencia directa del mecanismo que la hace funcionar. La semaglutida imita la acción del GLP-1, una hormona que el intestino libera después de comer para indicarle al cerebro que ya hemos recibido suficiente energía. Entre sus efectos se encuentran aumentar la sensación de saciedad, disminuir el apetito y retrasar el vaciamiento del estómago [1,2]. La regulación del hambre, sin embargo, no depende de una sola señal: también intervienen mecanismos cerebrales y un entorno alimentario que puede favorecer la ingesta excesiva [3-5].
Precisamente, este retraso del vaciamiento gástrico explica gran parte de las molestias gastrointestinales, como la náusea que algunas personas experimentan durante las primeras semanas del tratamiento.
¿Cuáles son los efectos secundarios gastrointestinales?
Uno de los análisis más completos sobre seguridad de la semaglutida fue publicado por Wharton y colaboradores en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism. Los investigadores encontraron que aproximadamente 4 de cada 10 personas (44%) presentaron náusea en algún momento del tratamiento. La mayoría de estos episodios fueron leves y aparecieron durante las primeras semanas, cuando el organismo todavía se estaba adaptando al medicamento [6].
Además de la náusea, se reporta que aproximadamente:
30% de los pacientes presentan diarrea
24% de los pacientes presentan vómitos
24% de los pacientes presentan estreñimiento
La forma de prevenir efectos secundarios intensos es iniciar con una dosis baja e incrementarla gradualmente durante varias semanas. El objetivo no es únicamente alcanzar la dosis efectiva, sino darle tiempo al organismo para adaptarse. Este esquema de escalamiento forma parte de las recomendaciones de uso y seguridad de la semaglutida [7,8].
¿Todo el peso que se pierde es grasa?
Uno de los mayores mitos sobre la pérdida de peso es pensar que cada kilogramo perdido corresponde exclusivamente a grasa corporal. En realidad, el cuerpo también pierde agua y masa magra, que incluye principalmente músculo.
Durante los últimos años, diversos investigadores comenzaron a analizar cómo cambia la composición corporal en las personas tratadas con semaglutida. Los resultados fueron muy positivos en cuanto a pérdida de peso; sin embargo, también observaron que aproximadamente entre 35 y 40% del peso perdido puede corresponder a masa magra, aunque esta proporción varía según la edad, la cantidad de proteína consumida y el ejercicio realizado durante el tratamiento [9].
¿Significa esto que la semaglutida "destruye" el músculo? No.
La pérdida de masa muscular también ocurre con otros métodos para adelgazar, como las dietas hipocalóricas intensivas o la cirugía bariátrica. De hecho, los investigadores señalan que aún no puede concluirse que exista una atrofia muscular causada directamente por el medicamento, ya que todavía se requieren estudios que evalúen la masa muscular mediante técnicas de imagen más precisas [9].
Por ello, las sociedades médicas recomiendan acompañar el tratamiento con ejercicio de fuerza y una ingesta adecuada de proteínas. El objetivo no es únicamente bajar el número que marca la báscula, sino procurar que la mayor parte del peso perdido corresponda a grasa corporal y preservar la mayor cantidad posible de músculo.
¿La “cara de Ozempic” existe?
Durante los últimos meses, redes sociales y medios de comunicación comenzaron a hablar de un nuevo término: "Ozempic face". Fotografías de celebridades con cambios faciales despertaron la idea de que el medicamento producía un efecto secundario completamente nuevo.
El término "Ozempic face" no corresponde a un diagnóstico médico, sino a una expresión popular utilizada para describir los cambios faciales que algunas personas presentan después de una pérdida rápida de peso. La explicación de esta característica es más compleja de lo que parece.
Cuando una persona pierde peso rápidamente, también disminuye de forma acelerada la grasa que se encuentra debajo de la piel del rostro. Como consecuencia, algunas personas pueden notar mayor flacidez, arrugas más visibles o un rostro con menos volumen.
Investigaciones recientes sugieren que podrían existir otros mecanismos involucrados, como cambios en las células del tejido adiposo, los fibroblastos y la producción de colágeno, aunque estas hipótesis todavía requieren mayor evidencia para confirmarse. Por ello, actualmente no se considera un efecto tóxico propio de la semaglutida, sino un fenómeno asociado principalmente a la rápida reducción de peso y a la pérdida de volumen facial [10,11].
El efecto secundario más inesperado
Durante muchos años, la semaglutida fue considerada un medicamento con bajo riesgo de provocar hipoglucemia cuando se utilizaba sola. Esto se debe a que su mecanismo de acción depende de los niveles de glucosa en sangre: cuando la glucosa disminuye, el estímulo para liberar insulina también se reduce.
Sin embargo, un análisis realizado por investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) encontró un resultado inesperado. Al revisar las visitas a servicios de urgencias relacionadas con semaglutida en Estados Unidos entre 2022 y 2023, observaron que casi el 17% de esos pacientes acudieron por episodios de hipoglucemia [12].
Los propios investigadores reconocieron que este hallazgo fue sorprendente y plantearon varias explicaciones posibles. Una de ellas es que algunas personas reducen tanto su ingesta de alimentos debido a la pérdida del apetito que terminan consumiendo menos energía de la que su organismo necesita. Otra posibilidad es que existan factores individuales que aún no comprendemos por completo.
Aunque estos episodios siguen siendo poco frecuentes dentro del total de usuarios, el mensaje es claro: tener menos hambre no significa que el cuerpo deje de necesitar alimento.
¿Qué tan seguro es?
Con millones de personas utilizando semaglutida alrededor del mundo, una de las preguntas más frecuentes es si estos medicamentos representan un riesgo importante para la salud.
Para responderla, investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades analizaron las visitas a servicios de urgencias relacionadas con semaglutida registradas en hospitales estadounidenses entre 2022 y 2023. El reporte indicó que hubo menos de 4 visitas a urgencias por cada 1000 personas tratadas con semaglutida; aproximadamente 70% se relacionaron con síntomas gastrointestinales, 17% con hipoglucemia y 6% con reacciones alérgicas [12].
Esto significa que, aunque ningún medicamento está completamente libre de riesgos, los eventos graves continúan siendo poco frecuentes cuando el tratamiento se utiliza bajo supervisión médica y la mayoría de los pacientes nunca requiere ir a urgencias.
¿Qué pasa cuando se suspende el tratamiento?
Después de concluir el ensayo clínico STEP 1, los investigadores siguieron a los participantes durante un año adicional para responder una pregunta que muchos pacientes también se hacen: ¿qué ocurre cuando se suspende la semaglutida? Observaron que los participantes recuperaron aproximadamente dos terceras partes del peso perdido y que algunos beneficios metabólicos comenzaron a disminuir [13].
Estos resultados reforzaron una idea que hoy comparten muchas sociedades científicas: la obesidad es una enfermedad crónica y el cuerpo de muchos pacientes requiere un tratamiento prolongado, junto con cambios sostenibles en la alimentación, la actividad física y el estilo de vida.
Conclusión
La semaglutida ha cambiado nuestra forma de entender la obesidad, el hambre y el tratamiento del exceso de peso. Pero también nos recuerda que no existen medicamentos mágicos ni libres de riesgos. Hoy conocemos que:
La mayoría de los efectos secundarios aparecen al inicio.
Los síntomas gastrointestinales son los más frecuentes.
Los eventos graves que requieren hospitalización o visita a urgencias son raros.
La pérdida de peso debe acompañarse de ejercicio y alimentos ricos en proteínas para preservar la masa muscular.
Nuestra mejor herramienta sigue siendo combinar información confiable con el seguimiento de las indicaciones médicas.
Referencias:
[1] Fasano A. The physiology of hunger. N Engl J Med. 2025;392(4):372-381.
[2] Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health. Clinical review report: semaglutide (Ozempic) [Internet]. Ottawa (ON): CADTH; 2019 [citado 2026 Jul 6]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK544012/
[3] Lustig RH, Schmidt LA, Brindis CD. The toxic truth about sugar. Nature. 2012;482(7383):27-29.
[4] Guyenet SJ. The Hungry Brain: Outsmarting the Instincts That Make Us Overeat. New York: Flatiron Books; 2017.
[5] Van Tulleken C. Ultra-Processed People: Why Do We All Eat Stuff That Isn't Food... and Why Can't We Stop? London: Cornerstone Press; 2023.
[6] Wharton S, Calanna S, Davies MJ, Dicker D, Goldman B, Lingvay I, et al. Gastrointestinal tolerability of once-weekly semaglutide 2.4 mg in adults with overweight or obesity, and the relationship between gastrointestinal adverse events and weight loss. Diabetes Obes Metab. 2022;24(1):94-105. doi:10.1111/dom.14551.
[7] McGowan BM, Bruun JM, Capehorn M, Pedersen SD, Pietiläinen KH, Muniraju HAK, et al. Efficacy and safety of once-weekly semaglutide 2.4 mg versus placebo in people with obesity and prediabetes (STEP 10): a randomised, double-blind, placebo-controlled, multicentre phase 3 trial. Lancet Diabetes Endocrinol. 2024;12(9):631-642. doi:10.1016/S2213-8587(24)00182-7.
[8] Novo Nordisk. Ozempic® (semaglutide) prescribing information: side effects [Internet]. Plainsboro (NJ): Novo Nordisk; [citado 2026 Jul 6]. Disponible en: https://www.ozempic.com/ozempic-pen/side-effects.html
[9] Kwan ATH, Lakhani M, McIntyre RS. Muscle atrophy associated with glucagon-like peptide-1 receptor agonists: a population-based observational study. Clin Nutr. 2026;60:106620. doi:10.1016/j.clnu.2026.106620.
[10] Paschou IA, Sali E, Paschou SA, Tsamis KI, Peppa M, Psaltopoulou T, et al. GLP-1RA and the possible skin aging. Endocrine. 2025;89:680-685. doi:10.1007/s12020-025-04293-w.
[11] Haykal D, Hersant B, Cartier H, Meningaud JP. The role of GLP-1 agonists in esthetic medicine: exploring the impact of semaglutide on body contouring and skin health. J Cosmet Dermatol. 2025;24:e16716. doi:10.1111/jocd.16716.
[12] Harvard Health Publishing. Serious side effects from semaglutide are uncommon. Harvard Health Letter [Internet]. 2025 Jul 1 [citado 2026 Jul 6]. Disponible en: https://www.health.harvard.edu
[13] Carris NW, Wallace S, DuCoin CG, Mhaskar R, Stern M, Bunnell B. Discontinuing semaglutide after weight loss: strategy for weight maintenance and a possible new side effect. Can J Physiol Pharmacol. 2024;102(6):391-395. doi:10.1139/cjpp-2023-0464.

